“Estamos preparados para coger la inercia ascendente de la próxima ola”

“Estamos preparados para coger la inercia ascendente de la próxima ola”

No ha sido una temporada fácil para Augusto Fernández quién ha tenido que hacer frente a dos lesiones, en el antebrazo derecho y el pie izquierdo. Lejos de rendirse, el piloto español ha trabajado intensamente para superar las adversidades con las que se ha encontrado demostrando una gran fortaleza mental y voluntad de superación. Aprendizajes del 2020 y plan de ruta para el 2021 son los ejes de esta entrevista al piloto mallorquín.

¿Cómo describirías la temporada 2020?

Ha sido una temporada dura y difícil en la que no nos esperábamos sufrir tanto. Después de cómo había ido el 2019, teníamos las expectativas más altas. No hemos estado perdidos y hemos trabajado mucho, pero siempre faltaba algo, a menudo muy poca cosa, pero que acababa notándose en el resultado final.

¿Por qué crees que ha costado tanto?

No lo sé. Desde el primer test de pretemporada estuvimos buscando ese click que me permitiese sentirme igual de cómodo que la temporada anterior. He arrastrado todo el año la falta de confianza en la moto que te hace perder esas dos décimas por vuelta claves que te separan de pelear por el Top 5 a pelear por ganar carreras.

¿Qué porcentaje de culpa ha tenido el cambio del neumático delantero?

El cambio en el neumático delantero afectó a mi rendimiento, pero no ha sido lo único. De hecho, me sorprendió que me costase hacerme con él porque cuando cambiaron el trasero el año anterior, me adapté muy rápido. Pero este año, con el delantero, sufrí desde el primer momento. Sin embargo, no quiero poner este argumento como excusa porque, a parte de que todos los pilotos hemos sufrido el cambio de gomas, en ningún momento del año hemos estado para ganar, siempre nos ha faltado una cosita u otra compitiendo en circuitos muy diferentes.  Así que no han sido sólo los neumáticos, ha habido más cosas.

¿Qué te llevas de este 2020?

Mentalmente hemos ganado fortaleza. Ha habido momentos muy duros que hemos ido superando gracias al apoyo del equipo y de mi entorno. Ha sido una buena prueba de fuego porque incluso cuando pensábamos que estábamos en un punto en el que no se podía seguir bajando, aparecía un sótano más. No haber tirado la toalla y haber llegado a Portimao peleando en la cabeza nos ha fortalecido y demostrado que todo sufrimiento encuentra su recompensa. Estoy convencido de que, si nos va bien en el futuro, será en parte por cosas que hayamos sumado de esta temporada.

¿Es un poco el mensaje de tu tatuaje verdad? “We don’t grow up from easy victories but from great defeats”  (No se aprende de las victorias fáciles sino de las grandes derrotas)

Me he repetido muchas veces esta frase a lo largo de la temporada porque además me recordaba mucho al momento en el que me lo hice. Fue en 2017 cuando tuve que volver al CEV después de haber hecho media temporada en el Mundial. En ese momento estaba al límite y por poco dejo el motociclismo y me pongo a trabajar. Pero confiaba en mí mismo y seguí y seguí y al final pude volver al Mundial y recorrer el camino que estoy haciendo. No hay que abandonar, hay que seguir picando piedra para estar preparado para aprovechar la oportunidad cuando aparezca. En ese sentido estoy contento porque, aunque no haya sido un buen año, todos lo hemos dado todo y ahora ya estamos preparados para coger la inercia ascendente de la próxima ola.

¿Qué es con lo que más has sufrido y con lo que más has disfrutado esta temporada?

Lo he pasado fatal con el no ganar. No ganar en un año entero es duro, creo que sólo me había pasado en 2017. A los pilotos nos gusta ganar. Cada hora de entreno que hacemos tiene como objetivo la victoria y no conseguirlo pesa mucho.

Disfrutar, he disfrutado de momentos, no de rachas, y esos momentos en forma de buenas vueltas, buenos entrenos, etc, eran los que me empujaban a seguir trabajando y peleando.

¿Cómo afrontas la nueva temporada?

Con muchas ganas de hacer un reset, pendiente de no volver a cometer los fallos del año pasado, aplicar los aprendizajes adquiridos y darlo todo sobre el asfalto.

¿Y los objetivos para 2021?

El primer objetivo será recuperar pronto las buenas sensaciones. Eso pasa por hacer un buen trabajo en pretemporada para llegar a Qatar con una base sólida y sin dudas. Volver a ser competitivo, ganar carreras y disputar el Mundial. Ese es mi plan de ruta para 2021.

¿Cómo has previsto la preparación invernal?

Tengo previsto seguir con la misma rutina de entrenamientos que he seguido cada año con trabajo de resistencia, cardio, gimnasio y motocross, pero haciendo hincapié en el peso. Y es que este año he ganado peso sin cambiar de dieta ni ganar músculo en gimnasio. Al ser alto, y a pesar de estar delgado, a veces me cuesta mantenerme en el límite perfecto entre peso y fuerza.

Este año tendrás un nuevo técnico, Lucio Nicastro ¿Qué tal han sido los primeros contactos?

Muy buenos. El piloto es quien trabaja en la pista, pero el trabajo que se hace con el jefe técnico es primordial para lograr un buen rendimiento. La comunicación, la manera de trabajar, la conexión entre piloto y jefe de mecánicos puede marcar la diferencia. Nos conocemos poco con Lucio pero por lo que hemos tratado creo que podemos encajar muy bien y estoy muy ilusionado con el año que se nos presenta.

Y PARA ACABAR, UNA RONDA DE PREGUNTAS RÁPIDAS:

Una carrera: Le Mans.
Es la mejor carrera que hemos hecho este año. Remontamos saliendo de muy atrás y acabamos peleando por el podio en una carrera en la que disfruté muchísimo. No pude rematar por problemas físicos en el brazo, pero me divertí mucho.

Un adelantamiento: En la salida de Le Mans pasé a varios pilotos a la vez.

Un momento: la satisfacción y alivio de haber superado con éxito la operación del síndrome compartimental ya que la aparición de posibles problemas posteriores era algo que me preocupaba.

Un objetivo completado: Haber sobrevivido mentalmente a una temporada difícil y no hundirme cuando las cosas iban mal.

Un objetivo por completar: Ganar el mundial

Puntuación temporada: Aprobado justo
No ha faltado ni trabajo, ni ganas, ni horas invertidas, pero el rendimiento ha sido flojo así que a la temporada en general le daría un 5 o un 6. ¡En enero empieza la repesca!